Viaja con “V” de vacuna

Cuando viajamos hacemos planes de los lugares que visitaremos, la ropa que usaremos, el dinero que tenemos disponible… pero casi siempre nos olvidamos de protegernos de contraer alguna enfermedad. Una de las primeras tareas que debemos hacer cuando planeamos un viaje es saber si requerimos alguna protección especial debido a enfermedades que se presentan en la región. La vacunación es una manera de protegernos contra éstas, por lo que debemos de informarnos bien sobre la zona que visitaremos, sus características y consultar a nuestro médico. Usualmente es recomendable visitar al médico entre cuatro y seis semanas antes del viaje ya que hay vacunas que requieren de más de una dosis.

A la par, debemos de considerar el tipo de viajero que somos: si somos viajeros por vacaciones o si constantemente vamos a diferentes países. Es recomendable también considerar nuestra edad y la propia de las personas con las que viajamos. No es lo mismo la protección que requiere un joven de 25 años a una mujer embarazada o un bebé de un año.

Cada país tiene una lista de las vacunas que deben aplicarse de acuerdo al tipo de viajero. Por ejemplo, con ocasión de los Juegos Olímpicos en Brasil, los viajeros deben considerar algunos puntos: aplicar la vacuna de la fiebre amarilla si se visitan zonas como Paraná, Sao Paulo, Acre, Pará, entre otros (entre julio 2014 y junio 2015 se confirmaron 7 casos de fiebre amarilla incluidas cuatro defunciones en el país ); A la par, debido a la temporada se recomienda estar protegido contra la influenza así como contra la malaria mediante tabletas. Sobre la malaria debemos mencionar que 145 millones de personas en 21 países de las Américas están en riesgo de malaria por ello es de vital importancia prevenir para no contraer esta enfermedad.

Para poder aplicarnos estas vacunas, es necesario que conozcamos a fondo la cartilla de vacunación de nuestro país y sepamos qué vacunas nos han aplicado a lo largo de nuestra vida. Esta prevención no sólo nos protege a nosotros de contraer alguna enfermedad sino también de prevenir brotes de enfermedades en países donde ciertas enfermedades se han erradicado. Por ejemplo, la mayoría de los brotes de sarampión en Estados Unidos se han causado por personas que viajaron al extranjero.

Es necesario ver otras formas de protegernos de enfermedades en caso de que no existan vacunas que las puedan prevenir. Por ejemplo, en días recientes, se ha establecido que no recomendable que las mujeres embarazadas viajen a zonas donde se ha propagado el virus del Zika como por ejemplo, Brasil, Argentina, Paraguay, Bolivia, Nicaragua, Panamá y algunas zonas de México. En este sentido, se aconseja también usar manga larga, insecticidas, y mosquiteros para evitar la picadura del mosquito. La información oportuna es la mejor medida de prevención que podemos tener a nuestro alcance.